En la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura bonaerense, el gobernador Axel Kicillof reafirmó su compromiso con un modelo de desarrollo que prioriza al Estado como protector social, en clara oposición a las políticas implementadas por el presidente Javier Milei. Su discurso subrayó la importancia del Estado como "escudo y red" ante la compleja situación económica que atraviesa la sociedad.
Memoria, democracia y señales políticas
En un año emblemático que conmemora los 50 años del golpe de Estado de 1976, el gobernador destacó cómo aquella dictadura fue un régimen represivo que también implementó un proyecto económico que "primarizó la economía y precarizó el trabajo". En ese marco, alertó sobre el avance de las "extremas derechas" y enfatizó que la democracia es un valor esencial e irrenunciable para la provincia y el país.
Diagnóstico económico: crisis y modelo en cuestionamiento
Kicillof describió un panorama nacional marcado por recesión, inflación elevada, caída del consumo, cierre de empresas y pérdida de empleos formales. Destacó que desde la asunción de Milei, la crisis productiva se profundizó con un desplome en sectores fundamentales como la industria y la construcción, aumento de la morosidad y deterioro del poder adquisitivo de las familias bonaerenses.
Señaló con firmeza que el actual esquema macroeconómico —con un dólar "artificialmente bajo", apertura indiscriminada de importaciones, altas tasas de interés y ajuste fiscal— favorece la especulación financiera en detrimento de la industria nacional, las pymes y la clase media. "Argentina, no sos vos, es Milei", enfatizó Kicillof, denunciando un modelo que perjudica a los argentinos.
La Provincia como “escudo y red” frente a la crisis
En contraposición a lo que definió como un "Estado nacional desertor", el gobernador puso en valor la gestión pública bonaerense en múltiples áreas estratégicas, que buscan dar respuestas concretas a la crisis:
- Salud: inauguración de nuevos hospitales, más de 200 centros de atención primaria operativos y la implementación de la historia clínica digital, junto al envío de un proyecto de ley para la Producción Pública de Medicamentos, fortaleciendo el sistema sanitario provincial.
- Seguridad: incorporación de patrulleros, motos y personal policial, ampliación de plazas penitenciarias y una elevada tasa de esclarecimiento de homicidios, al tiempo que reclamó justicia en la entrega de fondos nacionales adeudados para reforzar esta área.
- Educación: obras en establecimientos escolares, extensión de la jornada escolar primaria y distribución masiva de libros, a la vez que confirmó la firma de un decreto para garantizar la sala de 3 años en todo el territorio bonaerense, fortaleciendo la educación pública y el desarrollo infantil.
- Desarrollo federal: obras hidráulicas y viales destinadas a mejorar la infraestructura, programas productivos, y la expansión de Cuenta DNI, que ya cuenta con más de 10 millones de usuarios. Anunció beneficios impositivos para contribuyentes cumplidores y un proyecto para regular el trabajo en plataformas digitales, promoviendo la formalización y la justicia social.
Un llamado a la unidad y a la construcción de un nuevo camino
Para cerrar, Kicillof invitó a la construcción colectiva de una alternativa económica y social que sea "productiva, federal y nacional". Resaltó que ninguna provincia puede prosperar realmente mientras el país sufra dificultades profundas y enfatizó la necesidad de defender el federalismo ante el recorte de recursos provenientes del Estado nacional.
“Esto no es inevitable. Hay otro camino”, concluyó, reafirmando que la pulseada política actual definirá el modelo de país y el futuro de Argentina, impulsando un Estado presente que garantice derechos y oportunidades para todos los bonaerenses.







