Una investigación coordinada por la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) La Matanza logró desarticular una banda narco que operaba en la zona del río Matanza en González Catán, vinculada al doble femicidio ocurrido en Gregorio de Laferrere en 2024.
En un importante operativo, seis hombres fueron detenidos por su presunta participación en esta organización delictiva que, además de la venta ilegal de drogas, está involucrada en delitos graves como el mencionado doble homicidio.
Los allanamientos permitieron incautar significativas cantidades de estupefacientes, entre ellas 315 dosis de pasta base, más de 300 dosis adicionales, cocaína y marihuana distribuidas en diferentes formatos y pesos, además de armas de fuego con numeración suprimida, municiones, dinero en efectivo y elementos de interés para la investigación.
Los implicados principales son Arnaldo Andrés González (38) e Iván Esteban Cristaldo López (21), imputados por tenencia de drogas con fines de comercialización, portación ilegal de armas, tentativa de homicidio agravado contra efectivos policiales y encubrimiento. También fueron detenidos Juan Daniel Álvarez, Esteban Cristaldo, César Paredes y Evelio Ramón González en calidad de imputados por averiguación de ilícito.
Esta investigación comenzó a raíz del pedido del Ministerio Público Fiscal en septiembre de 2024 para la búsqueda de Vanesa Alejandra Lachmañuck y Aylen Alejandra Benítez Medina, víctimas de un brutal doble femicidio en la región.
Tras arduos rastrillajes, se detectó la vinculación entre la muerte de las jóvenes y una organización narco conocida como "Banda de Calderón", cuyo supuesto jefe, Hugo Steven Palacios Britez alias “Pancuca”, fue detenido en operativos meses atrás.
A pesar de esas detenciones, la estructura delictiva continuó operando bajo la conducción de Iván Cristaldo López y Arnaldo González, quienes dirigían la comercialización y abastecimiento en distintos puntos del territorio.
La Justicia autorizó una serie de allanamientos basados en pruebas obtenidas mediante seguimientos, análisis de comunicaciones y tecnología como drones; estas acciones culminaron en la captura de los imputados y el secuestro de elementos claves para el esclarecimiento de los hechos.
Durante uno de los procedimientos, los sospechosos dispararon contra las fuerzas de seguridad sin causar heridos, demostrando la peligrosidad de la organización.
Los detenidos se encuentran a disposición judicial y serán próximamente indagados.







