En un operativo realizado en un exclusivo country de Loma Verde, la Policía Bonaerense detuvo a un hombre de 36 años, identificado como Gustavo Ezequiel Arroyo, presunto autor intelectual del homicidio de Cecilia Andrea Iraola, una mujer de 53 años asesinada en el partido de San Isidro.
El asesinato fue cometido alrededor de las 17:30 horas en una vivienda ubicada en calle Luis de Flores al 2280 en Beccar, cuando un sicario llegó en motocicleta y efectuó siete disparos que impactaron en la puerta y ventanas de la vivienda. La víctima falleció producto de un disparo en el abdomen.
El Centro de Monitoreo de Seguridad de San Isidro, mediante el rastreo de cámaras municipales y privadas, logró reconstruir la llegada y huida del agresor pese al camuflaje parcial de la patente de la motocicleta, que fue seguida hasta la Panamericana.
Las investigaciones establecieron que el móvil del crimen estaría relacionado con la venta fallida de un BMW, adquirida por Arroyo a Matías Iraola, hijo de la víctima, por USD 10.000. Sin embargo, el vehículo presentó múltiples problemas mecánicos que motivaron a Arroyo a exigir la devolución del dinero, peticiones que no fueron atendidas, desencadenando amenazas hacia Matías.
Dos días después del ataque, Matías Iraola abandonó el país rumbo a Costa Rica. Por su parte, Cecilia Iraola se dedicaba a la comercialización de joyas y relojes de alta gama.

Durante el allanamiento en el Club Privado Loma Verde, donde Arroyo residía, se secuestró un teléfono celular que podría ser clave para reconstruir el plan criminal. Además, el análisis de antenas corroboró que Arroyo estuvo cerca del domicilio de la víctima minutos antes del ataque, probablemente para facilitar el objetivo al sicario.

El titular de la motocicleta utilizada reside en el partido de San Martín y se encuentra prófugo tras romper la tobillera electrónica. Estuvo preso en la provincia entre 2015 y 2019, y las autoridades continúan investigando su posible participación directa como tirador o como colaborador del plan criminal.
La causa está a cargo de la fiscal Carolina Asprella, con apoyo de detectives de la Policía Bonaerense, quienes continuarán la indagatoria a Arroyo y la búsqueda de otros posibles responsables en esta grave agresión que conmocionó a la comunidad de San Isidro.






