Cristian Eduardo Pereyra, un respetado docente de escuelas técnicas en La Matanza, fue víctima de un brutal asesinato ocurrido en Virrey del Pino mientras ejercía un trabajo complementario para sostener a su familia, conduciendo para la aplicación DiDi.

La madrugada del domingo, Cristian, de 39 años y padre de una niña pequeña, fue atacado con disparos mientras conducía su Chevrolet Corsa verde oscuro en la autopista Presidente Perón, en el barrio San Javier, mano a Ezeiza. El violento asalto terminó con su vida en el acto, dejando un profundo dolor en su familia y la comunidad educativa.
Resulta especialmente grave que entre los detenidos por el hecho se encuentra Matías Alejandro Vizgarra Riveros, un agente de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI) de la Policía Bonaerense, quien fue desafectado tras su arresto. Esta circunstancia reabre el debate sobre la seguridad en la provincia y la responsabilidad institucional, en la que debe profundizarse bajo la gestión del gobernador Axel Kicillof.
La investigación está a cargo del fiscal Adrián Arribas, en la Unidad Temática de Homicidios de La Matanza, quien ordenó la detención también del pasajero que acompañaba a Pereyra durante el ataque. Cinco vainas servidas calibre 9 mm fueron recuperadas en la escena del crimen y el vehículo fue localizado a pocas cuadras de la base policial donde trabajaba el agente detenido.
La tragedia impacta no solo en el círculo familiar, que a través de sus redes sociales exige justicia, sino también en la comunidad educativa, donde Pereyra ejercía su labor en las escuelas técnicas números 8 y 10, lugares clave en la formación y el futuro de los jóvenes bonaerenses.
"Por favor compartan, es mi hermano, lo mataron para robarle el auto. Por favor, se tiene que hacer justicia", pidió su hermana Victoria.
"A mi hermano lo mató un policía que fue su pasajero. Lo mató y se fue a trabajar a la UTOI. La institución que nos tiene que cuidar lo mató", lamentó Anahí, otra de sus hermanas, denunciando la compleja realidad que enfrentan.
Este lamentable episodio reafirma la necesidad urgente de fortalecer las políticas de seguridad provincial, fortalecer la institución policial y garantizar el respeto absoluto por la vida y los derechos de las y los bonaerenses, sobre todo en el marco de una gestión que prioriza la justicia social, la educación y el trabajo.






