El gobernador convocó a los 135 jefes comunales de la provincia para debatir la situación económica y coordinar respuestas ante la caída de recursos. El encuentro también busca proyectar una imagen de cohesión de cara al escenario electoral de 2027.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó una reunión clave con los 135 intendentes bonaerenses en la Casa de Gobierno de La Plata. La convocatoria tuvo como eje central analizar las consecuencias del programa económico impulsado por el presidente Javier Milei, y delinear estrategias conjuntas para mitigar su impacto negativo en las finanzas provinciales y municipales.
El encuentro, que se realizó en el Salón Dorado con un carácter amplio e institucional, contó con la participación de intendentes de todo el espectro político, incluyendo referentes del peronismo, el PRO y el radicalismo. Bajo el título “Consecuencias económicas del gobierno de Milei en el sistema productivo y económico”, el objetivo fue construir un diagnóstico compartido sobre la compleja situación que atraviesa la provincia.
En el foco del debate estuvo la reducción de ingresos reales, la desaceleración de la actividad industrial y la paralización de la obra pública, efectos directos de la política de ajuste nacional. Desde la gestión de Kicillof se remarcó que la disminución en la transferencia de recursos y la eliminación de fondos específicos afectan gravemente la capacidad operativa de los municipios, poniendo en riesgo áreas fundamentales como infraestructura, salud y asistencia social.
Ante este escenario, la administración provincial busca coordinar medidas con los jefes comunales para amortiguar el impacto económico en el entramado productivo local y mantener los servicios esenciales. Se destacaron problemas como la caída del consumo, la interrupción de proyectos de inversión y la dificultad para sostener el empleo en sectores clave como la industria y la construcción.
Más allá del análisis económico, la reunión adquirió una marcada dimensión política: Kicillof apostó a fortalecer una imagen de unidad y amplitud territorial al reunir a intendentes de diversos signos partidarios en un espacio común de diálogo y trabajo. La foto final simbolizó esa cohesión con vistas al próximo escenario electoral de 2027.
En este contexto, la relación entre la Provincia y la Nación permanece tensa debido a la distribución de recursos y los recortes en transferencias no automáticas. Otras provincias expresaron inquietudes similares, marcando la gravedad del debate federal relacionado con el financiamiento y las responsabilidades fiscales compartidas.
Con esta convocatoria, el gobernador Kicillof no solo apuntó a respuestas inmediatas frente a la coyuntura económica sino también a posicionar a la provincia de Buenos Aires como un actor protagonista en la defensa del bienestar social y el desarrollo productivo del país.







