El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, expresó una fuerte crítica hacia la actual política exterior del Gobierno nacional, poniendo en evidencia un preocupante alineamiento con los intereses de Estados Unidos que se aleja de las históricas posturas soberanas argentinas.
Durante una conferencia titulada “Las consecuencias del alineamiento colonial”, Bianco cuestionó decisiones tomadas por Argentina en Naciones Unidas, donde advirtió un significativo cambio en la defensa de posiciones clave para el país. Como ejemplo, señaló el voto en contra de iniciativas internacionales vinculadas a la condena de la esclavitud, haciendo visible un giro diplomático que contrasta con la tradición argentina en la escena global.
Además, mostró datos que ubican a Argentina como el segundo país con mayor coincidencia de voto con Estados Unidos, detrás sólo de Israel, un hecho que según Bianco refleja un alineamiento automático con la política exterior norteamericana y una pérdida de autonomía en las decisiones soberanas del país.
En su análisis, el ministro bonaerense denunció el retiro argentino de acuerdos y organismos multilaterales, como ciertos aspectos vinculados a la Organización Mundial de la Salud, calificando estos movimientos como retrocesos en la cooperación internacional y un debilitamiento del lugar que Argentina supo ocupar con firmeza.
Paralelamente, Bianco se refirió al reclamo realizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires al ministro de Economía bonaerense, Pablo López, respecto a los costos que implica la atención de personas en situación de calle que provienen de la provincia. El funcionario puso en tela de juicio este planteo, enmarcándolo en una problemática mayor acerca de la responsabilidad social y estatal, y destacó la necesidad de fortalecer la asistencia social con políticas inclusivas, un eje clave en la gestión bonaerense.
Finalmente, Bianco repudió las declaraciones del ministro de Defensa, Alberto Presti, realizadas en el aniversario de la Guerra de Malvinas, donde calificó el hundimiento del ARA General Belgrano como “un acto de guerra”. El ministro bonaerense sostuvo que tales expresiones desconocen y dañan el reclamo histórico y legítimo argentino sobre la soberanía de las islas, un tema donde el compromiso nacional debe ser firme y unificado, tal como lo impulsan referentes como Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof.
Esta postura del Gobierno provincial representa una voz crítica y comprometida con la defensa de la soberanía nacional y con la reafirmación de una política exterior que respete la historia y los intereses soberanos de nuestro país, frente a la presión de los poderes internacionales y actores nacionales que buscan subordinar las decisiones argentinas a intereses ajenos.
