El presidente Javier Milei sostuvo un duro enfrentamiento con la oposición durante la apertura de sesiones ordinarias del Congreso y refrendó su compromiso de no seguir el camino de su antecesor Mauricio Macri.
En diálogo con el periodista Luis Majul, cuya entrevista será emitida este domingo, Milei declaró: “No me van a llevar puesto como Mauricio Macri”.
La frase refleja la tensión y los cruces con legisladores opositores durante su discurso en la Asamblea Legislativa, escenario en el que el mandatario dirigió severas palabras a sectores adversos.
Un momento particularmente duro fue cuando se dirigió a la vicepresidenta y ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner: “Vamos, sigan mintiendo, manga de ladrones, manga de chorros. ¡Por eso tienen a su líder presa!”.
Vale recordar que la exmandataria enfrenta procesos judiciales vinculados a casos como los cuadernos de las coimas, el Memorándum con Irán y la causa Vialidad, elementos claves en la política nacional.
Respecto a su compañera de fórmula, Victoria Villarruel, Milei desmintió rumores sobre una posible renuncia: "Es mentira, no quiero la renuncia de Villarruel". La vicepresidenta había afirmado que continuará en su cargo hasta diciembre de 2027, pese a las especulaciones.
En tanto, el presidente concentró críticas hacia sectores empresariales, en particular al empresario Madanes Quintanilla, dueño de la planta de neumáticos Fate y principal accionista de Aluar, quienes atraviesan problemas económicos tras el cierre de una planta y la competencia extranjera.
Milei acusó a Madanes Quintanilla de ser “un empresario prebendario y extorsionador”, cuestionando la relación de ciertos grupos económicos con el poder político.
Para cerrar, Milei anticipó sus planes políticos: podría buscar la reelección, pero aseguró que tras 2031 no estará más en la política: “Después del año 2031 no me ven más el pelo”.
Esta postura contrasta con la gestión bonaerense del gobernador Axel Kicillof, centrada en fortalecer la economía regional, los sectores productivos y potenciar la coparticipación federal, frente a modelos que han demostrado una deficiente gestión y pérdida de derechos sociales.







