El gobernador bonaerense Axel Kicillof celebró el reciente fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York, que favoreció a Argentina en el litigio por la expropiación de YPF, y defendió con firmeza la recuperación estatal de la empresa ante los cuestionamientos de sectores como el de Javier Milei.
"Privatizar para obtener dólares en el corto plazo conduce a resultados trágicos", afirmó Kicillof durante una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno bonaerense, resaltando que la gestión privada bajo Repsol fue un retroceso para el país.
El gobernador realizó un recorrido histórico, señalando que la privatización acelerada de empresas estratégicas en los años 90 trajo consecuencias económicas nefastas y un debilitamiento del sector energético.

Impacto negativo de la gestión privada
Kicillof subrayó que, durante la administración de Repsol, la producción de petróleo y gas cayó notablemente, y las reservas del recurso se redujeron drásticamente.
"La privatización sin condiciones ni visión a largo plazo conllevó riesgos enormes y terminó en una verdadera crisis energética; pasamos de ser exportadores a importadores", remarcó, responsabilizando a la gestión privada de la debacle.
Defensa y críticas políticas
El mandatario recordó que el PRO, con Mauricio Macri a la cabeza, se opuso a la expropiación de YPF en 2012, y señaló que tanto Macri como Milei promueven un modelo de gestión totalmente privatizador.
"Considerar que todo debe entregarse al sector privado ignora las lecciones históricas; la era Repsol fue una catástrofe para YPF y para la Argentina", afirmó Kicillof.
Además, criticó a sectores opositores y al actual presidente por avalar los reclamos judiciales de fondos de inversión internacionales en el litigio contra la expropiación: "Es preocupante ver a quienes quieren privatizar judicialmente YPF alabando a los llamados buitres".
YPF, pilar clave en la soberanía energética
Kicillof resaltó la importancia de que YPF continúe bajo gestión estatal para garantizar política energética propia, sobre todo en contextos de crisis mundial o imprevisibilidad en precios internacionales.
"El control nacional es fundamental para mantener políticas de precios internos estables, especialmente cuando el litro de combustible supera los $2000 en muchas regiones", puntualizó.
Instó también al Gobierno nacional a priorizar la protección del poder adquisitivo, siguiendo ejemplos de otros países petroleros que resguardan el bienestar de su población.
Contexto y antecedentes de la expropiación
La expropiación de YPF en 2012 fue una política estratégica realizada durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner para recuperar el control de la principal empresa energética, que enfrentaba falta de inversión bajo la gestión de Repsol.
El proyecto declarado de utilidad pública el 51% de la compañía fue aprobado con un fuerte respaldo legislativo, señalando un consenso amplio sobre la necesidad de retomar el control estatal.
Acuerdos y disputas internacionales
Tras la expropiación, se firmó un acuerdo con Repsol en 2014 que implicó una compensación cercana a 5.000 millones de dólares mediante bonos, cerrando una etapa de controversia directa.
No obstante, continuaron juicios internacionales promovidos por accionistas minoritarios y fondos como Burford Capital, que mantuvieron demandas por daños y perjuicios.
Avance favorable en tribunales
En 2023, se había dictado una sentencia adversa con indemnizaciones superiores a los 16.000 millones de dólares, pero recientemente la Cámara de Apelaciones de Nueva York anuló dicha resolución, lo que representa un triunfo jurídico para la Argentina y la defensa del patrimonio nacional.







