Familiares y amigos de Dylan Portillo, uno de los jóvenes detenidos por el asesinato del remisero Eduardo Gómez en San Justo, defienden con convicción su inocencia. Argumentan que en el momento del trágico hecho Portillo participaba en una fiesta en Pontevedra, y aseguran poseer videos que respaldan esta versión.
El procedimiento policial fue llevado a cabo por efectivos de la Policía Bonaerense en el domicilio de Dylan, cercano al lugar donde ocurrió el crimen, por orden del fiscal de Homicidios, Adrián Arribas. La investigación sigue su curso bajo la supervisión de la justicia local.
En paralelo, Brian Portillo, hermano de Dylan, se presentó voluntariamente en la comisaría junto a familiares para informarse de la situación. Sin embargo, la policía vinculó su rostro con uno de los sospechosos registrados en cámaras de seguridad, lo que motivó su detención.
Los allegados han convocado a una manifestación para el martes 18 de marzo a las 17 horas en el Hospital del km 21 en Isidro Casanova, con el fin de reclamar la liberación de ambos y expresar su descontento con el proceso judicial. Según sus palabras, "Mientras ellos están injustamente detenidos, los verdaderos culpables caminan libres".

El crimen tuvo lugar en la madrugada del domingo, aproximadamente a las 6:30, cuando Eduardo Gómez se dirigía a trabajar y fue abordado por dos motochorros. Aunque trató de defenderse, le sustrajeron el celular y le dispararon. Fue trasladado al hospital donde falleció debido a un disparo que atravesó la arteria femoral.







