La causa por el robo perpetrado en una vivienda del exclusivo barrio Nordelta, en el partido de Tigre, registra un importante avance judicial que complica la situación de una de las personas imputadas, Nancy Jaros.
Tras una serie de allanamientos realizados en Pablo Podestá, partido de Tres de Febrero, la justicia logró recuperar parte de los objetos robados y formalizó la imputación de Jaros en el expediente.
Entre los operativos, se destacó el realizado en un taller mecánico del barrio 11 de Septiembre, propiedad de un familiar directo de Jaros, donde los investigadores hallaron elementos que integrarían el botín sustraído. Este paso amplió la investigación y profundizó la línea de trabajo para esclarecer el delito.
Las actuaciones permitieron además reconstruir trayectorias posteriores al robo, detectando posibles vínculos entre los autores materiales y una red de apoyo externo, que habría brindado logística y asistencia tras el hecho delictivo.
Fuentes judiciales indicaron que Jaros ya había sido mencionada en causas previas, vinculadas a un antiguo robo de obras de arte en Tres de Febrero; esta referencia vuelve a ser analizada en el contexto actual.
Asimismo, los fiscales evalúan su posible conexión con integrantes de una banda responsable de un ataque a instalaciones de una señal de cable y con personas investigadas por piratería del asfalto, dos líneas que continúan bajo estudio.
Se destaca que Jaros se presentaba públicamente como contadora, sin poseer un título habilitante para ejercer la profesión, según informaron fuentes judiciales.
La investigación se encuentra en plena etapa de análisis, por lo que no se descartan nuevos allanamientos o imputaciones en los próximos días, para consolidar la causa.
Entre las evidencias secuestradas, figura el celular de la imputada, cuyo análisis pericial técnico podría aportar datos clave sobre comunicaciones previas y posteriores al ilícito, generando expectativas entre los investigadores para avanzar en la causa.
Como se reconoce en todo proceso judicial, rige el principio de inocencia para los imputados hasta que se dicte una sentencia firme.







