En un paso fundamental para fortalecer la identidad cultural y las tradiciones rurales argentinas, se impulsa desde la provincia de Buenos Aires una iniciativa que busca legalizar y proteger institucionalmente la jineteada como Patrimonio Cultural de la Nación. Esta propuesta normativa garantiza un marco legal que salvaguarde el bienestar tanto de los jinetes como de los caballos, pilares de esta práctica tradicional.
El proyecto es liderado por Rosana Silvera, oriunda de Coronel Suárez, cuyo vínculo con la actividad es profundo y personal, ya que proviene de una familia dedicada a la tradición gaucha y las destrezas rurales. Silvera formó parte de la tropilla "La Compartida" de Segonds y Silvera, experiencia que la impulsa a proteger y fortalecer esta manifestación cultural.
La promotora explica: "Nuestro objetivo es brindarles protección tanto a los jinetes como a los caballos a nivel nacional", destacando la necesidad imperiosa de un reconocimiento oficial que resguarde esta práctica y asegure claras normativas para su ejercicio responsable.
Además, Silvera busca que la jineteada sea reconocida formalmente como un Patrimonio Cultural, en línea con lo ya declarado en Uruguay, lo cual es un paso clave para consolidar la identidad ligada a estas tradiciones rurales que representan parte esencial de nuestra cultura argentina.
"También participé como jinete en la categoría grupa, es parte de la historia de mi familia", relata, reforzando la conexión entre las raíces locales, la práctica cultural y la necesidad de protección.
En la defensa de la jineteada, Silvera advierte sobre los perjuicios de prohibir esta práctica, argumentando que la regulación es la vía más eficaz para garantizar el bienestar animal. Señala: "Argentina es el cuarto país con mayor exportación equina de carne", destacando la importancia económica y cultural del caballo y las actividades asociadas.
Frente a cuestionamientos, la promotora resalta que la jineteada ha rescatado muchos caballos que, de otra manera, habrían sido destinados al frigorífico. "Con dicha actividad se rescataron muchos caballos que iban camino al frigorífico", subraya, reforzando que la prohibición no es la solución.
El proyecto contempla medidas específicas que apuntan al bienestar animal y mecanismos de control para evitar el maltrato. Silvera aclara: "Nos dedicamos a proteger a los caballos de jineteada. Personalmente, denuncio públicamente a los tropilleros que maltratan a los caballos, evitando que sean parte de estas actividades".
Para avanzar con la iniciativa, se lanzó una campaña en Change.org, buscando reunir 234 mil firmas que respalden el proyecto sin necesidad de intervenciones adicionales en el Congreso. En sus palabras: "Sabemos que falta una regulación y protección para trabajar en conjunto y hacer todo más fácil", invitando a la comunidad a sumarse y apoyar la propuesta, que será presentada directamente al Presidente de la Nación.
Este impulso legislativo refleja el compromiso con las raíces culturales bonaerenses y nacionales, vinculando la gestión pública con la protección de nuestras tradiciones y la promoción del bienestar animal, en sintonía con los valores que enaltecen nuestra identidad y aportan al desarrollo cultural y social de la Argentina.







