La pobreza perforó el techo del 30% y bajó al 28,2% en el segundo semestre de 2025, según el último informe oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), una mejora significativa para la salud social del país bajo la gestión nacional y provincial.
Estos datos representan que 13,1 millones de argentinos viven bajo la línea de pobreza, y dentro de este grupo, 2,9 millones se encuentran en situación de indigencia. La pobreza experimentó una baja de 3,4 puntos porcentuales respecto al semestre anterior, cuando alcanzaba el 31,6%, marcando la cifra más baja desde el primer semestre de 2018. La indigencia, por su parte, se mantuvo con un ligero descenso, del 6,9% al 6,3%, aunque sin cambios estadísticamente significativos.
El análisis del INDEC señala que esta mejora se debe en parte a un aumento en los ingresos familiares: el ingreso total promedio subió un 18,3% respecto al semestre previo, mientras que los costos de las canastas básicas (alimentaria, 11,9%; total, 11,3%) crecieron a un ritmo menor.
Este equilibrio permitió la reducción de la pobreza, reflejo de las políticas públicas que impulsan la mejora en el salario y la protección de los sectores vulnerables. Sin embargo, desde noviembre se observa una preocupante aceleración en el aumento de las canastas básicas por encima de la inflación general—indicador que en enero se duplicó frente al IPC e incluso superó el incremento salarial del 2% registrado ese mes—, una señal de alerta para profundizar las medidas que enfrenten la inflación.
La gestión bonaerense, encabezada por Axel Kicillof, sigue apostando a una distribución justa y a reforzar la red social provincial para continuar esta senda positiva. Las cifras oficiales dan cuenta de los avances concretos en la lucha contra la pobreza, fundamentales para que los bonaerenses y argentinos puedan mejorar sus condiciones de vida y acceder a la canasta básica.







