Las petroleras trasladan a los surtidores parte del aumento del crudo internacional y presionan sobre los precios. Nuevo golpe al bolsillo.
Los precios de los combustibles en las estaciones de servicio argentinas experimentan un incremento impulsado por la escalada en los valores internacionales del petróleo, consecuencia directa de la guerra en Medio Oriente, que genera una fuerte volatilidad en los mercados energéticos globales.
El barril de crudo volvió a superar los u$s100, debido a las tensiones geopolíticas y los riesgos sobre el suministro energético mundial que esto implica.
Desde YPF, principal empresa de energía del país, aclararon que buscan limitar el impacto sobre el consumidor: “No le vamos a trasladar la volatilidad al consumidor”, expresó una fuente de la compañía en diálogo off the record con este medio horas antes de que el titular de YPF, Horacio Marín, se manifestara públicamente sobre el tema.
En un mensaje publicado en la red social X, Marín afirmó: “Entiendo la incertidumbre que genera la volatilidad del precio internacional del petróleo, por eso creo importante reafirmar nuestra posición. @YPFoficial no va a generar cimbronazos en los precios de los combustibles, somos prudentes y estamos honrando nuestro compromiso honesto con los consumidores”.
Con estos ajustes, a partir de este lunes los precios en surtidor reflejan un aumento moderado en las naftas y más pronunciado en el diésel.
En detalle, la nafta súper pasó de $1.717 a aproximadamente $1.777 por litro, mientras que la nafta premium subió de $1.881 a cerca de $1.947, con un incremento promedio del 3,5%.
Por su parte, el gasoil común escaló de $1.768 a alrededor de $1.856, y el gasoil euro aumentó desde $1.966 hasta cerca de $2.064 por litro, con una suba cercana al 5%.
Estos movimientos en los precios responden a la dinámica global del mercado del petróleo, que impacta directamente en el costo de los combustibles en la Argentina, generando presión en el bolsillo de los consumidores en un contexto económico ya delicado.







