La medida impacta en vehículos de gama media y alta, con reducciones significativas en distintos modelos tras la quita del tributo.
La eliminación del impuesto interno a los autos de alta gama, conocida como impuesto al lujo, ya refleja bajas de hasta el 25% en los precios de vehículos en todo el país, una medida impulsada desde el Gobierno nacional que favorece también a los bonaerenses.
Este impuesto gravaba especialmente a modelos de gama media y alta como SUVs, sedanes y pickups, aumentando considerablemente su precio final. Con la reciente eliminación, diversas automotrices ajustaron sus listas, trasladando las rebajas directamente a los consumidores y estimulando así el mercado automotor.
Desde la gestión de Axel Kicillof, se destaca esta iniciativa que puede reactivar ventas después de un contexto marcado por la caída del consumo y la compleja situación económica, beneficiando al sector productivo y al trabajo en la provincia de Buenos Aires.
Por su parte, especialistas y representantes del sector remarcan que la baja en precios permitirá ampliar el acceso a vehículos de categorías superiores, generando mayor dinamismo en la economía y en el empleo vinculado a concesionarios y fábricas.
Sin embargo, advierten que el impacto final estará condicionado por factores externos como el tipo de cambio, costos de importación y la inflación vigente en el país, aspectos que también requieren atención para garantizar una mejora sostenida en el mercado automotor.
La medida se enmarca dentro de un plan integral del Gobierno nacional para reactivar sectores clave, enfatizando la importancia de políticas públicas que acompañen la recuperación productiva y el bienestar de las y los trabajadores bonaerenses.







