La construcción para convertir en autopista un tramo de la Ruta Nacional 5 entre Mercedes y Suipacha volvió a quedar paralizada, a pesar de contar con un respaldo crucial: financiamiento internacional. Las empresas contratistas denunciaron reiterados incumplimientos en los pagos por parte del gobierno nacional, generando una desvinculación masiva de trabajadores, lo que evidencia la falta de compromiso con una obra estratégica para la provincia de Buenos Aires.
Según reportes de La Razón de Chivilcoy, la actividad en el obrador se redujo drásticamente en las últimas semanas. Tras la suspensión de cerca de 50 empleados en febrero, se sumaron otros 40 despidos recientes; actualmente, solo queda personal dedicado a la custodia del lugar y al mantenimiento de maquinarias, un reflejo claro de la grave paralización.
La principal causa de este estancamiento es el conocido incumplimiento financiero del Estado nacional. La ausencia de pago de certificados de obra por trabajos ya realizados obligó a las empresas a cesar progresivamente sus actividades hasta detenerlas por completo, afectando la planificación y bienestar de los trabajadores bonaerenses.
Este proyecto vital aspira a transformar un tramo de 20 kilómetros de la Ruta 5 en una autovía moderna que incluya una segunda calzada, distribuidores viales, banquinas pavimentadas y puentes a distinto nivel entre los kilómetros 104 y 124. Aunque se reactivó en 2022 y mostró avances en 2025, nunca logró mantener la continuidad de trabajo necesaria para la seguridad vial de la zona.
Lo que agrava aún más esta paralización es que la obra cuenta con financiamiento externo del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Estos créditos tienen cláusulas que establecen el uso exclusivo para esta obra, lo que pone en duda la gestión nacional sobre esos fondos.
Marcelo Suárez, reconocido referente en la defensa del usuario vial, expresó con preocupación: “Estamos pidiendo una reunión con el Comité de Defensa del Usuario Vial y Ricardo Lasca. Queremos saber si el gobierno recibió la totalidad del crédito; si lo desviaron o se la ‘comieron’, lo cual sería un delito”. Su declaración evidencia la imperiosa necesidad de transparencia y fiscalización sobre la ejecución de esta obra.
El estado crítico de la Ruta Nacional 5
La Ruta Nacional 5 es uno de los corredores más peligrosos de la provincia de Buenos Aires, afectado por la intensa circulación de cargas combinada con un estado físico obsoleto frente al aumento del tránsito vehicular. La transformación en autopista era una medida esencial para reducir la siniestralidad y favorecer el desarrollo regional.
En los primeros meses de 2025, Vialidad Nacional confirmó la continuidad de los trabajos, con avances como la colocación de vigas en puentes clave sobre los arroyos Saladillo, Ranchos e Hinojo. Sin embargo, la falta de un acompañamiento firme y responsable del gobierno nacional vuelve a poner en riesgo todo lo logrado.
Durante la gestión de Mauricio Macri, esta obra formaba parte de un esquema de Participación Público Privada (PPP) que fracasó, dejando inconclusos proyectos esenciales para la provincia. Con el gobierno de Alberto Fernández, se dio de baja esa modalidad y se priorizó una licitación directa a través de Vialidad Nacional con un costo estimado un 30% inferior al previsto en las PPP. No obstante, la alternancia política una vez más perjudica a Buenos Aires, con una obra paralizada y los bonaerenses sin acceso a una ruta segura y moderna.







