En un contundente operativo en Olavarría, se detectó un faltante significativo en un establecimiento rural tras un recuento realizado el 2 de marzo, confirmándose la ausencia de 311 vacas y 200 terneros. Este hallazgo motivó una investigación policial y judicial que expone la grave problemática de abigeato en la región.
El hecho fue descubierto en un predio del Cuartel XI, situado en avenida Ituzaingó, entre Pourtalé y Muñoz, donde el último control previo data del 14 de noviembre de 2025. La diferencia detectada en el número de hacienda llevó a la correspondiente denuncia y actuaciones inmediatas.
Pruebas de faena clandestina y comercio irregular
Las autoridades policiales encontraron más de 40 cueros vacunos sin restos adicionales, señal evidente de maniobras ilegales de faena clandestina que atentan contra el sector agropecuario y la economía regional. Testimonios aportados contribuyeron a identificar recientes movimientos de venta irregular de animales, aspecto clave para avanzar en la causa.
La investigación está bajo la supervisión de la UFI Nº 11 de Azul, con órdenes de allanamiento dictadas por el Juzgado de Garantías Nº 1, a cargo de la jueza María Gabriela San Román.
Durante los procedimientos conjuntos con el Comando de Patrulla Rural, se secuestraron teléfonos celulares, cuadernos y documentación vinculada al pesaje y comercialización de animales. Además, se incautaron dos armas tipo carabina sin permisos legales, lo que derivó en actuaciones adicionales por tenencia ilegal de armas bajo la intervención de la UFI Nº 7.
Hallazgos que profundizan la gravedad del caso
En uno de los campos allanados se encontró un lote con 50 vacas que presentaban orificios compatibles con disparos de arma de fuego, junto con herramientas propias de la faena como malacates, sierras y cuchillos, marcando la forma brutal en que se ejecutó el delito.
También se identificó un sector al que se denomina como "cementerio" de animales, donde se contabilizaron más de cien restos de vacunos, evidenciando el impacto ambiental y productivo de estas actividades ilícitas.
En un relevamiento en el establecimiento "Don Serapio", se hallaron 243 cráneos bovinos distribuidos en un monte cercano, de los cuales 61 tenían orificios compatibles con heridas de bala, sumando pruebas indubitables de faena clandestina y violencia.
Se incautaron además seis libretas con registros mensuales del control de hacienda. Esta documentación, clave para la fiscalía, ya forma parte de la investigación para identificar a los responsables de este delito que afecta la producción bonaerense y a los sectores rurales.
El caso sigue bajo investigación y representa un llamado de atención sobre la necesidad del fortalecimiento de políticas y acciones concretas para proteger el trabajo y la producción en la provincia, priorizando la seguridad y la justicia en el ámbito rural.







