La ciudad bonaerense de Bahía Blanca se posiciona como un eje fundamental en la política energética nacional con un monumental proyecto anunciado por Transportadora de Gas del Sur (TGS). En un evento de la Argentina Week en Nueva York, la empresa reveló un plan que involucra una inversión de 3.000 millones de dólares para desarrollar un sistema integral que conecta la cuenca de Vaca Muerta con el polo petroquímico bahiense, en un salto hacia la industrialización y exportación del gas licuado.
Parte esencial de este proyecto es la construcción de un poliducto de 573 kilómetros que unirá la planta de Tratayén en Neuquén con Bahía Blanca, promoviendo un transporte eficiente y estratégico de líquidos derivados del gas natural hacia nuevas instalaciones que se levantarán en territorio bonaerense.
Nueva planta de fraccionamiento y terminal marítima en Bahía Blanca
El plan prevé levantar una planta de fraccionamiento con una capacidad para procesar hasta 2,7 millones de toneladas anuales, acompañada por una terminal marítima especializada destinada al almacenamiento y la exportación de estos hidrocarburos. Esta infraestructura proyecta movilizar diariamente cerca de 90.000 barriles, equipando a Puerto Galván con instalaciones de última generación para refrigeración y despacho.
Entre las obras destacadas se encuentran:
- Dos tanques de gasolina natural de 30.000 m³ cada uno
- Un tanque de propano de 100.000 m³
- Un tanque de butano de 70.000 m³
- Instalación de brazos de carga para productos refrigerados
Además, el programa contempla el fortalecimiento de la planta de extracción en Tratayén y tareas en las provincias de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires, articulando un esquema federal que potencia el desarrollo energético.
Se estima que este complejo moverá alrededor de 3 millones de toneladas anuales, representando más del 15% del tráfico en la zona Ingeniero White–Puerto Galván, lo que revigoriza la actividad portuaria regional.
Impacto económico y generación masiva de empleo
El proyecto demandará cerca de 45 meses para su ejecución y tendrá un impacto económico significativo en la región, generando unos 4.000 empleos directos y aproximadamente 15.000 indirectos durante su fase constructiva.
Oscar Sardi, CEO de TGS, subrayó la importancia estratégica de esta iniciativa: "Estamos impulsando una inversión estratégica de gran relevancia para el desarrollo energético de Argentina. Esta inversión generará exportaciones por 1.200 millones de dólares anuales, consolidando una fuente genuina de divisas".
Bahía Blanca, polo energético aliado de Vaca Muerta
El intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, celebró la noticia destacando el rol central de la ciudad en el esquema energético nacional: "Esta inversión consolida a Bahía Blanca como la puerta natural de salida de Vaca Muerta, un lugar donde se agrega valor y se agiliza la salida al mercado, algo que Argentina necesita urgentemente".
Además, resaltó la articulación entre distintos actores técnicos y administrativos que hace viable una inversión de esta magnitud, que potenciará el desarrollo productivo e industrial de la región.
Con este proyecto, Bahía Blanca reafirma su posición como el principal nodo energético y petroquímico del país, sumando infraestructura clave para consolidar un modelo federal de desarrollo y generación de empleo genuino.







